¿Soñar es acaso malo?

En la naturaleza del hombre (y las mujeres por supuesto) está el amar, soñar, desear, querer. Todos tenemos aspiraciones de crecer y mejorar. A caso ¿Te gustaría conocer algún lugar en especial? ¿Tener mayor tiempo libre? ¿Realizar esa actividad recreativa que has ido olvidando? ¿Tener un mejor trabajo, negocio, salario o ingreso?

De manera cotidiana las personas  utilizan la palabra “Soñador” para etiquetar aquellas personas cuyas ideas -desde nuestra perspectiva- son imposibles. Incluso en ocasiones los denominamos “Sueños Guajiros”.

Educación o programación

Debido a nuestra formación educativa (familiar y escolar) y a la programación que los medios de comunicación hacen en las personas… hemos modificando esa esencia humana de soñar.

Las circunstancias, la economía y la información que permitimos que entre a nuestra mente hacen que soñar perezca no ser importante.

De repente ese punto B (donde quisieras estar) nos parece tan lejano, que sin darnos cuenta lo vamos acercando hacia A… cuando podría ser al revés.

Al considerar inalcanzable una aspiración valida, la vamos ajustando a “nuestra realidad”, lo que implica que el punto B lo vamos acercando hacia el Punto A, entonces ¿aspiramos a un poco menos?

Permítase Soñar

Tómese un tiempo y pregúntese:

  • ¿Cómo puedo tomar inmediatamente el control sobre mi propia vida?
  • ¿Qué puedo hacer hoy que represente una diferencia, que me ayude a mí y a otros a configurar nuestros destinos?
  • ¿Cómo puedo expandirme, aprender y madurar?
  • ¿Qué me voy a proponer a partir de ahora?
  • ¿Cómo voy a vivir los próximos 10 años de mi vida?
  • ¿Qué es importante para mí ahora mismo, y que será importante a largo plazo?
  • ¿Cómo voy a vivir hoy para crear el mañana que realmente deseo?
  • ¿Qué acciones puedo emprender hoy mismo para que configuren mi destino futuro?

Seguramente dentro de 10 años, habrá llegado a alguna parte. La cuestión es: ¿A dónde? ¿En qué se habrá convertido? ¿Cómo vivirá? ¿A qué escuela irán sus hijos? ¿A que contribuirá? Ahora es el momento de diseñar los próximos 10 años de su vida, y no una vez que estos hayan transcurrido.

Soñar o no Soñar

Si no toma las decisiones acerca de cómo quiere vivir, entonces ya habrá tomado de algún modo una decisión, ¿no le parece? Ha tomado la decisión de dejarse dirigir por las circunstancias, en lugar de configurar su propio destino.

Todo aquello que sucede en su vida, tanto lo que le entusiasma como las cosas que le planteen un desafío, empiezan con una decisión. Utilizar el poder de decisión le proporciona la capacidad para arrollar cualquier excusa que se interponga en el camino de cambiar todos y cada uno de los ámbitos de su vida en un instante: sus relaciones, su ambiente laboral, su nivel de agilidad física, sus ingresos y su estado emocional.

Tome ahora la decisión que puede lanzarte hacia una dirección nueva, positiva y poderosa de crecimiento y felicidad.

Si nos lo permite, con nuestra iniciativa, podemos orientarle.

Le deseamos ¡Mucho Éxito!!

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